Vacío en el Interior.
Hay un momento, justo después de que algo se rompe, en el que todo sigue en su lugar.
Los muebles no se mueven, las paredes no cambian, el mundo no se detiene, pero nada es igual. Ese momento es este.
Estoy en la cocina, apoyada contra la encimera, con una taza de café que ya se enfrió hace rato entre mis manos. No la estoy tomando, ni siquiera recuerdo cuándo la serví. Solo la sostengo, como si necesitara tener algo firme para no pensar demasiado en lo que está pasando frente a mí.
Caelan está