Conexiones Perdidas.
Hay momentos en los que el silencio pesa más que cualquier palabra, y esa noche fue uno de ellos.
Caelan estaba sentado frente a mí, pero no parecía realmente allí. Su cuerpo ocupaba el espacio, sí, pero había algo en su mirada que se sentía distante, como si todavía estuviera atrapado en otro lugar, en otra conversación que no terminaba de soltarlo.
No pregunté de inmediato.
Había aprendido a reconocer cuándo el silencio no era vacío, sino contención. Y ese silencio estaba lleno.
Sus manos est