El Legado.
Nunca pensé que elegir un nombre pudiera doler tanto.
Cuando estaba embarazada, el tema no tenía nada de mágico ni de ligero. No había listas compartidas ni conversaciones llenas de ilusión en una habitación perfectamente iluminada. No había risas ni discusiones suaves sobre qué nombre sonaba mejor con el apellido.
Había silencio, y había ausencia.
Caelan ya no estaba.
El lugar que debería haber ocupado en cada decisión importante se había convertido en un vacío constante, uno que aprendí a esq