¡Alicia, de nuevo su hermana! Una vez más, ella había intentado asesinar a Ania, pero está vez de una manera más directa y descarada.
Aunque fracasó por poco, esto le demostraba a Ania lo loca y desesperada que estaba su hermana, y de lo que era capaz.
— ¿Lo visitó? — Murmuró Ania al señor Ochoa, quien ya se acomodaba frente a ella.
— Si, efectivamente es el hombre que la señorita Alicia visitó en los barrios bajos cuando la vigilaba, pero el idiota no quiso hablar… Ya mandé a unos amigos po