— ¿Qué está sucediendo aquí? — Gruñó Álvaro, apretando los puños.
— Solo vine a ver a MI ESPOSA. — Liam afincó el tono de voz en esas últimas palabras. — ¿Hay algún problema con eso?
— Por tu cara, parece que tienes muchos problemas, Liam… — Replicó Álvaro, acercándose a Ania por el otro lado de la camilla. — Debieron hacerte dicho que Ania no está en condiciones para recibir visitas, aunque seas SU ESPOSO. — También afincó Álvaro con un dejo de sarcasmo. — Te debo pedir que te alejes de Ania