— Señorita… ¿Dónde está Álvaro? Él me prometió acompañarme al entierro de mis bebés, ya debe haber terminado, es el momento perfecto para ir al cementerio antes de que se haga más tarde… Por favor, ¿Puede llamarlo? Ya está anocheciendo… — Insistió Ania, una vez más a la enfermera, que estaba allí, poniendo un calmante en su intravenosa.
— Ya le dije, señora Carter, el doctor Álvaro está en una importante reunión de médicos y no puedo interrumpirla, esas reuniones toman mucho tiempo, sea pacien