Dorian
Finalmente logré traer a Rosabella conmigo, a mi gran mansión. La observaba mientras recorría el lugar, sus ojos reflejaban sorpresa y miedo. Sabía que estaba asustada. Quizá pensaba que soy un monstruo. Y tal vez no se equivoca: soy lo peor cuando me provocan, pero con ella... con ella quiero ser un caballero, un príncipe de cuentos. Por ahora, sé que solo siente terror, y si me desafía, verá mi peor lado. Pero si me obedece, le prometo que seré el hombre que cualquier mujer desearía te