Al llegar al hotel, Anne aún se encontraba inmersa en su mundo. Los recuerdos habían regresado con fuerza. Sabía que si su madre no hubiera abordado aquel avión, habría regresado por ellos. No la creía capaz de abandonarlos.
Llevaba el celular en la mano cuando recibió una llamada de Alexander. La voz del hombre sonaba cariñosa y preocupada. Sus celos, al parecer, no habían disminuido… pero tampoco aumentado.
—¿Cómo fue el viaje, mi vida? —la voz de él era tranquila, pero se notaba el trasfondo