Alexander se encontraba en la biblioteca de la mansión, rodeado de estanterías que contenían desde tratados antiguos de derecho hasta manuales modernos de gestión empresarial. Sin embargo, en ese momento, no podía concentrarse en ninguno de ellos. Tenía el ceño fruncido y la mirada perdida en una taza de café ya fría sobre la mesa. La casa parecía más grande y vacía de lo habitual, aunque estaba llena de gente. Era una paradoja que no dejaba de atormentarlo.
Desde que Anne había tenido aquel su