El. encuentro se da.
El edificio Farris se alzaba imponente contra el cielo, elegante y majestuoso, testigo de historias antiguas que parecían quedar atrapadas entre sus muros de mármol y cristal. Pertenecía a la familia Farris desde hacía décadas, adquirido por Marie con previsión y fortaleza. Ahora, aquel lugar se había convertido en el refugio secreto de Katherine y de su hijo Evan, nieto de Marie. Era también la herencia oculta que nunca pudo reclamar bajo el apellido Lewis Benson, pues el mundo lo había declar