Días atrás, el día de la perdida.
La lluvia golpeaba los ventanales de la antigua casa como si la naturaleza quisiera llorar por ellos. El cielo gris parecía reflejar exactamente lo que Evan sentía dentro. Se sentó en el viejo sofá de cuero del estudio, frente al fuego apagado, con las manos entrelazadas. La habitación olía a nostalgia, a libros viejos y a café frío.
Katherine entró en silencio, sin decir nada al principio. Había envejecido, no por los años, sino por el peso de la culpa y el d