Wolf se preparaba en la cabaña de Borin, el peso de su capa de piel de lobo parecía tan liviano como el peso de las decisiones que acababa de tomar. El sol aún no asomaba, pero la tensión era palpable. Christina lo miraba con profunda preocupación.
—No me gusta esta separación, Wolf —le susurró Christina—. Corvus es el camino más rápido, pero también el más peligroso.
Wolf asintió, ajustando la vaina de su daga. —El peligro no es solo Corvus. Es la razón de su desconfianza. La Reina Madre Hjord