El estruendo de los cuernos del clan lince, ahora resonando con una armonía que solo la verdadera lealtad puede producir, cambió la atmósfera del campo de batalla en un solo instante. Wolf, que se encontraba en el corazón de la melé cerca del puente de piedra, sintió cómo la presión sobre sus flancos desaparecía de repente. Al levantar la vista, vio a los guerreros de Jade descender por las laderas como una marea plateada, ya no buscando el caos, sino golpeando con precisión quirúrgica las líne