UNA APUESTA PELIGROSA. Capítulo 9: Sangre dorada y un alma negra
TINA WILLIAMS
Me quedé congelada y mi cerebro echó chispas. ¡Era cierto! Su sangre era la misma que la de Oliver. La sangre dorada que no cualquiera poseía. El único que podía donarle sangre en caso de una emergencia era el hijo de Idris, pero… aún era muy joven para calificar como donador y a veces se necesitaban muchos litros de sangre durante las hemorragias en las cirugías.
Era como si la vida me dejaba en claro que el destino de Kyle era morir, de una u otra forma. Agaché la mirada e hice