UNA APUESTA PELIGROSA. Capítulo 8: Migajas del pasado
TINA WILLIAMS
El resto de la semana me comporté ligeramente evasiva. Ese primer encuentro con Kyle había sido muy intenso, por lo menos para mí. Tal vez porque Kyle despertaba algo. Mi cuerpo se calentaba, mi feminidad palpitaba y mi cerebro se nublaba al estar tan cerca de él, con esa mirada tan feroz y hambrienta sobre mí, su discapacidad no limitaba su pasión.
Por las noches fingía quedarme dormida, y al amanecer, me levantaba antes de que él despertara. Así evadía mis responsabilidades a