UNA APUESTA PELIGROSA. Capítulo 47: Un sacrificio
TINA WILLIAMS
—Necesitas ayuda… —dije entre dientes, sintiendo que estaba a punto de vomitar.
De pronto Patrick me dejó caer al suelo, refunfuñando y peinando su cabello hacia atrás, molesto, caminando frente a mí de un lado a otro, como un tiburón.
—¡No quiero ningún tratamiento ni operación! ¡No quiero luchar por una esperanza inexistente! ¡Estoy condenado a morir, es lo único seguro que tengo en esta jodida vida! Es todo lo que me espera… —Me tomó del brazo y me levantó de un tirón, lastimá