UNA APUESTA PELIGROSA. Capítulo 50: El peligro de estar vivos
TINA WILLIAMS
Todo el camino de regreso a Irlanda lo pasé dormida. No solo estaba cansada, sino que deseaba no hablar de lo que había ocurrido. Mi única compañera era Lucy, quien no dejaba de acurrucarse en mi regazo, sintiendo mi dolor, mi incertidumbre y queriendo confortarme, mientras que Kyle parecía indeciso de acercarse. Tenía miedo de que ese beso que le había dado a Patrick lo hubiera lastimado más de lo que imaginaba.
Al llegar a Dublín, fue reconfortante volver a pisar la mansión Ly