UNA APUESTA PELIGROSA. Capítulo 48: Gracias por esa pequeña parte de ti que fue buena conmigo
KYLE LYNCH
Sin perder tiempo y con torpeza, Tina se levantó y me abrazó, presionando mi mejilla contra su pecho y recargando su rostro en mi cabello. Podía escuchar los suaves latidos de su corazón.
—Si te vas… Me voy contigo —susurró llenándome el pecho de angustia.
—¡Tina! ¡Quítate! —exclamó Patrick tirando del percutor, listo para jalar el gatillo.
—No… —contestó Tina, permitiendo que me levantara—. Él es el hombre al que amo, y si lo matas, haré hasta lo imposible por morir a su lado. Pre