38. Sensaciones internas.
Zaira
Llorar no es suficiente al ver al hombre que amaba, comprometerse en público para luego casarse con otra. Ahora aparece en todas las redes sociales mientras le pide matrimonio en público… y no solo eso, sino dándole un beso. Esos labios que me habían dejado con deseos de más, la noche antes de regresar a Collin Country. Ahora estaba con la mujer perfecta para él, su futura esposa. Apreté los nudillos con tanta fuerza que incluso dolían. Traté de no pensar y dejé de ver la televisión. Coloqué una mano sobre mi vientre y lo acaricié; de repente sentí algo saltando dentro de mí y una sonrisa de felicidad se formó en mis labios, para luego dar paso a lágrimas de emoción que rodaron por mis mejillas. Mi bebé se estaba manifestando, dándome a entender que él o ella estaba ahí para mí. Trate de controlar la emoción de tristeza que me hacía sentir ver a Leonardo con esa modelo.
—Mi bebé, gracias por hacerme sentir felicidad. Espero algún día poder irnos lejos, que tu papá nos deje libre