39. Un parecido sorprendente.
Leonardo
Me levanté de golpe de la cama y entré directamente al cuarto de baño a arrojar toda la bebida que había ingerido la noche anterior.
Bebí tanto que ni siquiera me quedé con Angélica, pero le dije que no se preocupara, que la noche de bodas iba a llegar para pasar la noche. Cosa que me estaba costando. Ella renegaba del por qué no le hacía el amor como antes. Bueno, antes lo hacía por puro placer, pero ahora ni yo mismo sabía por qué mi cuerpo no reaccionaba ante ella. En fin, lo único