ASTRID
Dos días han pasado desde aquel incidente en el bosque. Dos días desde que ese maldito león me atacó, desde que volví a enfrentar el miedo, el dolor… y la cercanía de Ronan.
Mi pierna ha mejorado notablemente gracias a los cuidados del médico y al descanso, pero aún no estoy del todo bien. Aun así, Lucian y Freya han decidido que ya es hora de sacarme de la habitación.
—¡Astrid, ven con nosotros al jardín! —suplicó Lucian por tercera vez en menos de cinco minutos.
Freya se cruzó de brazo