CAPÍTULO 17
RONAN
—No puedo creer que haya llegado a esto —murmuré para mí mismo, sintiendo la frustración mezclarse con una punzada de preocupación.
No había sentimientos románticos entre nosotros; sabíamos que todo era un montaje, una farsa necesaria para el equilibrio de poder. Sin embargo, ver a Astrid vulnerable, a pesar de su fortaleza, me llenaba de una inquietud que jamás hubiera imaginado sentir.
El médico la dejó sedad y luego sanó la herida.
Fue en ese preciso instante cuando Lila