Adara, no pudo apartar la vista de las grandes escaleras que subían hacia los pisos superiores, las paredes adornadas con pinturas y detalles de otro tiempo. ¿Qué estaba haciendo aquí? ¿Quién era Vladislav realmente?
Fue cuando se dirigieron hacia una de las grandes salas cuando Adara, ya sin palabras, se permitió preguntarle a Vladislav lo que tanto la había estado carcomiendo.
—¿Quién eres realmente? —preguntó con voz baja, mientras su corazón latía con fuerza en su pecho.
En eso Blade interr