Mundo ficciónIniciar sesiónLa enfermería olía a hierba seca y a algo más antiguo.
No era el olor de Inés ni de sus remedios de campo. Era el olor específico de los pergaminos de Nadia, que llevaban siglos acumulando el tipo de antigüedad que no se puede fabricar y que el cuerpo reconoce antes de que la mente enti







