Era antes del amanecer cuando Lucía lo intentó.
No lo había planeado exactamente. O sí lo había planeado y simplemente no se lo había dicho a nadie, que era su forma específica de planear las cosas que sabía que alguien iba a intentar detener.
Dante dormía.
Realmente dormía esta vez, no el semi-inconsciente de la lancha sino sueño real, profundo, el tipo que el cuerpo reclama cuando ha sido llevado al límite y necesita repararse. Estaba tumbado en el camastro del cuarto pequeño con una mano sob