El frío a tres mil metros era diferente al frío antártico.
El frío antártico era universal, total, el tipo que borra la diferencia entre adentro y afuera y convierte el mundo entero en una temperatura única. Este frío era vertical. Bajaba desde arriba, desde la nieve que cubría los picos y no se derretía ni en el mes más cálido del año, y subía desde abajo, desde la roca que llevaba siglos absorbiendo el frío de las alturas.
Lucía lo notó en los pulmones primero.
El aire era delgado, seco, con