Killian
Mi respiración es pesada, como si el aire mismo fuera una carga. El viento frío golpea mi rostro, agitando mi cabello y arrastrando conmigo la promesa de una guerra que ni siquiera estoy seguro de querer ganar. Aún así, la realidad se impone con cada paso que doy hacia el campo de batalla. Este es el momento. Y sé que, pase lo que pase, nada será igual después de hoy.
La guerra no se elige, pero está aquí, y no hay vuelta atrás.
Siento la tensión en mi cuerpo, cada músculo preparado par