Aleyda no se quedó callada y también defendió su postura como esposa que en su momento fue abandonada.
—Ethan, tú te haces la víctima, pero, ¿te has puesto a pensar en lo que yo sufrí por tu ausencia?
¿Cómo crees que me sentí cuando vi en la televisión que te estabas casando?
Me dejaste al cuidado de tus amigos, ¿qué hubiera pasado si uno de ellos se hubiera enamorado de mí?
¿Pensaste en mí, mientras estabas dando el sí, en el altar?
Ella se muerde el labio con indignación. Lo observa con o