Anastasia insistió en quedarse haciéndole compañía si él no volvía con ella a la habitación.
―El cielo está muy bonito esta noche, me encanta ver a las estrellas y más cuando los aviones viajan de noche y se puede apreciar la luz que les persigue. ―Comentó la chica, con su mirada perdida en el espacio.
―Así es. ―Fue la respuesta que recibió por parte del hombre de hielo.
―Mira, una estrella fugaz, pidamos un deseo, dicen que estos se cumplen si los pedimos con amor. ―Propuso con emoción al ver