Anastasia continuó.
―¿Eso significa que podemos hacer el amor aquí, bajo la luz de la luna y el cielo estrellado, mientras la brisa nos envuelve con su frescura y la noche nos arropa con su intimidad? ―Propuso.
―Mi esposa adorada ahora se ha convertido en una poeta, me agrada la idea, pero te vas a resfriar, es mejor que nos vayamos a la habitación.
―¿Por qué me estás evitando? Hemos prometido que estaremos bien y ahora me sales con esto y no…
La esposa no finalizó la frase que tenía en mente,