Maliza cerró los ojos, concentrada. El hechizo se intensificó. Por fin, las formas de la joven comenzaron a perfilarse… pero su rostro seguía envuelto en una neblina mágica imposible de atravesar.
—No puede ser —dijo entre dientes—. Con este nivel de magia… debería verla con claridad.
Algo no cuadraba. Con Archer tan vulnerable, no había razón para que su hechizo fallara. Y entonces lo entendió.
—La está protegiendo —dijo con voz baja, casi temblorosa—. Es su subconsciente… su magia bloquea su