Capítulo 157. Cicatrices de fuego.
Dominic
La puerta se cerró. Su figura se desvaneció en los brazos de su hermano como un espejismo que no supe retener. Y en el instante en que Trina cruzó el umbral, supe que no la volvería a ver. Que esa era su manera de morir en mi vida.
Me quedé allí, congelado. El aire me quemaba los pulmones. Todo mi cuerpo gritaba que corriera tras ella. Que me arrodillara, que la detuviera, que la besara, que le rogara para que se quedara… pero no lo hice.
Y entonces… el mundo se partió.
No dije una pal