Cap. 60. Un refugio en tus brazos.
Narrador omnisciente.
En el momento en que ellos ingresaron a la villa, el sonido de unas risas infantiles los paralizó en seco.
Aris y Maite intercambiaron una mirada cargada de desconcierto. Ya que era demasiado tarde para que Gianna y Gael estuvieran despiertos, y más, para que estuvieran en el salón principal.
Sin perder tiempo, avanzaron por el pasillo, y al cruzar la entrada, el aire pareció espesarse en un segundo.
Maite sintió que el corazón le daba un vuelco al ver a un hombre desco