Cap. 59. Consecuencias y decisiones.
Narrador omnisciente.
En el momento en el que Aris tomó los documentos entre sus manos, Marina sonrió aliviada, suponiendo que lo firmaría, o que al menos le echaría un vistazo, pero no fue así, ya que los lanzó al suelo con desprecio.
—Debo, confesarte qué nunca me interesó tu sucia fortuna. No en el sentido que imaginas.
El rostro de Vittorio se desencajó.
—Entonces, ¿por qué pedías manejar mi…? — preguntaba con desconcierto antes de que Aris lo interrumpiera.
—Estás en quiebra—. Aris camb