Cap. 152. A un suspiro de ella.
—Gracias… por confirmarme lo que ya sospechaba —murmuró Alexandros sin girarse—. Me vi obligado a fingir mi muerte para arrancar de raíz a todas las ratas como tú… y lo haré. Me aseguraré de que tu hermana no tenga la más mínima oportunidad de acercarse a mi familia.
Se dio media vuelta. Y su mirada… ya no era la de un hombre, sino la de un cazador.
—¡Ella los matará! ¡Te lo juro! ¡Acabará lo que yo empecé! —gritó Yannis, sacudiéndose con furia.
Alexandros se agachó, dejando sus labios a un sus