Cap. 125. Mi error más grande.
POV Alexandros.
Maite dormía abrazada a mí, dejándome sentir el calor de su cuerpo, la suavidad de su respiración contra mi pecho, el ritmo tranquilo de su corazón… y aunque el reloj marcaba más de las diez de la mañana, no me atrevía a moverme.
Para mí, este instante de paz, y este fugaz momento de cercanía, valían más que cualquier otra cosa.
Pero la vibración seca de mi celular en la mesa de noche me arrancó de ese breve paraíso.
Solté a Maite con cuidado, como si cualquier movimiento br