Cap. 126. Arrinconada.
POV Maite.
Me encontraba en la alberca con los niños, fingiendo que todo estaba bien.
Reía cuando debía reír, jugaba cuando me llamaban y aplaudía cada vez que alguno de ellos se lanzaba al agua con torpeza y emoción.
Pero por dentro, me sentía… hueca.
Esa sensación en mi pecho no me abandonaba, era como un vacío seco y profundo, como si algo me faltara, como si me hubieran arrancado una parte sin anestesia.
Me obligaba a decirme que estaba bien, que no debía preocuparme.
«¿Por qué me pre