Cap. 108. ¿Y si vaciamos sus cuentas?
POV Maite.
Subí a la terraza con los niños, todavía sintiendo mis latidos retumbar como caballo desbocado. Tras el altercado con Helena, toda mi sangre hervía y, por más que me lo proponía, la presión en mi pecho no cedía.
Antes de acercarme al lugar donde estaba sentada Celine, me giré hacia Nikos.
—¿Por qué no tomaste el cheque de esa mujer? —le pregunté, sin rodeos—. No me soportas, y esa habría sido una excusa perfecta para deshacerte de mí.
Él giró el rostro hacia mí y rompió a reír de una