CAPÍTULO 7 – El eco en las montañas
Kerana despertó aquella mañana con un nudo en el pecho. Había pasado la noche entera entre lágrimas silenciosas, mirando el techo de la cabaña de la curandera, sintiendo que la soledad era una sombra que la envolvía más que las mantas.
Su cuerpo estaba cada vez más fuerte, sus pasos firmes, su respiración más segura. Pero en su interior, el vacío permanecía. No recordaba quién era. No recordaba su origen. No recordaba si tenía familia, si alguien en algún lug