CAPÍTULO 65 – El camino al exilio
— Aún puedes dar la vuelta —dijo Tao, su voz compitiendo con el rugido del agua— Mi padre te odia, pero no te matará. Te encerrará pero estarás viva. Si cruzas esto conmigo, Kerana, la muerte será nuestra única sombra.
Kerana se detuvo y lo miró. Ella no dio un paso atrás; en cambio, acortó la distancia y puso una mano fría sobre el pecho de Tao, justo donde su corazón latía con la fuerza de un tambor de guerra.
— ¿Dar la vuelta? —Kerana soltó una risa amarga q