CAPÍTULO 88– El Rugido TUWUN
Desde la pasarela superior, el Coronel Varga, con el rostro parcialmente quemado por la onda de choque anterior, gritaba por su comunicador, su voz amplificada por los altavoces del complejo.
— ¡Fuego de supresión! ¡No dejen que respire! ¡Si los especímenes no obedecen, eliminen a la manada entera!
Los mercenarios humanos, parapetados tras barricadas de polímero reforzado, abrieron fuego. Una lluvia de proyectiles de pulso y dardos de plata trazó líneas de muerte e