CAPÍTULO 5 – El despertar de Kerana
El rumor había corrido como fuego en hierba seca: la mujer del lago había despertado.
No hubo necesidad de que nadie lo anunciara oficialmente; en la comunidad Rukawe todo se sabía, como si los árboles mismos llevaran las noticias de boca en boca. En cada casa, en cada hoguera, en cada ronda de vigilancia, el tema era el mismo.
Algunos murmuraban con asombro, recordando que la muchacha había permanecido inconsciente durante días, como suspendida entre la vida