CAPÍTULO 26 – En la mira
Atuel, el mayor de los hermanos, avanzaba al frente con paso firme. A su lado, Yvyra —el segundo en la línea de sangre— lo seguía con los sentidos agudizados. El viento soplaba y traía consigo un aroma extraño que no pertenecía a la manada.
Atuel se detuvo de golpe, alzando la mano.
— ¿Sientes lo mismo que yo? —preguntó con el ceño fruncido.
Yvyra olfateó el aire. Su expresión se endureció.
— Sí. No es de los nuestros… y tampoco es del bosque. Hay algo fuera de lugar