—Te haces el digno porque te ofrecí dinero a cambio de tu favor, pero sabías quién era cuando me ayudaste —son las palabras de Thalia mientras irrumpe en el área del comedor de servicio.
Ante sus palabras, el resto de los guardas, el chofer de Donatella y Bianca detienen sus acciones y miran fijamente a la rubia mientras esta camina hasta la mesa donde Leonardo se encuentra comiendo mientras la ignora.
Negada a dejarse vencer por su aparente indiferencia, Thalia deja que sus manos caigan con f