De no ser por el sonido que producen los platos, los cubiertos y el coro de voces de los demás comensales, el silencio entre ellas sería verdaderamente insoportable, y es que ya hace mucho tiempo que no existe ningún tipo de conversación o tema que puedan sobrellevar sin terminar discutiendo.
—¿Sobre qué querías hablar? —pregunta una vez que se cansa del incómodo silencio.
—No tienes por qué trabajar en esta campaña —asegura mientras corta un trozo de su carne—. Tienes muchas propuestas, incluso