Thalia se encuentra jugando con la ensalada en su plato, un gesto que es más inercia que otra cosa, pues en ese momento comer no se encuentra entre sus prioridades. A su lado, la conversación que sostienen su madre y su hermano se escucha como simples galimatías; su cerebro no tiene ningún interés en darles sentido, su mente se encuentra más centrada en otras cosas, por ejemplo: intentar recordar qué pasó la noche anterior y por qué razón su jodido “niñero” terminó amaneciendo sentado junto a s