El pasillo de mármol de la base militar se sentía más estrecho que de costumbre, como si las paredes se cerraran sobre los secretos que Diamond y Celine intentaban ocultar.
Habían recorrido los salones de oficiales y las zonas de entrenamiento buscando a Ridell, pero el Capitán parecía haberse esfumado.
Celine se detuvo un segundo, divisando a lo lejos la figura de Sienna, quien caminaba hacia la salida con la cabeza gacha y los hombros hundidos.
Un escalofrío recorrió la espalda de la joven No