El Peso de la Corona
Isa Belmonte
La captura de Lorenzo Conti fue una victoria hueca. Sus palabras, —casi infantil—, resonaban en mi mente como un campanario fúnebre. Habíamos cerrado una brecha en nuestra seguridad solo para abrir otra, más profunda y personal, en el corazón de nuestra familia. El don de Alessandro ya no era un secreto íntimo; era una vulnerabilidad estratégica que un genio lunático había sido capaz de percibir desde las sombras.
Mario manejó la situación con la pragmática bru