La cacería comienza
Isa Belmonte
La humillación pública de Lavinia Orsini y la inauguración simbólica del Edificio Belmonte se sintieron, por un breve y peligroso momento, como la victoria final. La prensa no hablaba de mi pasado; hablaba de la hipocresía de la nobleza, de un titán corporativo que usaba a su hija para enterrar a artistas honestos. Había convertido la vergüenza de mi padre en el pedestal de mi triunfo.
Sin embargo, el triunfo duró lo que tarda el sol en ponerse.
Esa noche, de vu