Capítulo setenta y tres. El precio de la elegancia.
La señora Eleanor Hale no gritó, simplemente porque ella nunca lo hacía.
Cerró la carpeta con una lentitud calculada, se levantó de su escritorio de madera oscura y caminó hasta el ventanal de su departamento en el Upper East Side. Desde allí, la ciudad parecía un tablero perfectamente ordenado. Personas como piezas. Empresas como reinos.
Alexandra había cambiado las reglas.
Y eso era imperdonable.
—Transparencia… —murmuró Eleanor con una sonr